Ex Cárcel Pública La Serena
En 1889 el Gobierno de José Manuel Balmaceda adquirió el predio a un valor de $7.000 de la época. Este lugar estaba muy retirado de la ciudad, por lo que ahí se construyó la Penitenciaría de La Serena, que funcionaría por más de un siglo, hasta que fuera trasladada a la nueva cárcel de Huachalume en 2006. El edificio se construyó tomando el modelo Panóptico, diseñado por el filósofo inglés Jeremy Bethman. Este consiste en varios sectores distribuidos en torno a una estructura central desde donde el vigilante puede observar a todos los prisioneros sin que ellos puedan saber. Sufrió varias modificaciones, entre las que destaca las del Plan Serena. Durante la dictadura militar de 1973 a 1989 fue centro de detención. El paso de los años dio paso a la demolición del lugar para la ejecución del Centro de Diagnóstico y Tratamiento, esta fue controlada por el Consejo de Monumentos Nacionales debido a que se encuentra en la Zona Típica más grande del país. Finalmente se mantuvieron varios tramos de muro perimetral, del volumen del acceso principal, del panóptico o cuerpo central cupular y del pabellón de celdas existentes; incluyéndolos al diseño del proyecto.
La ex Cárcel Pública es en la actualidad, el Centro de Diagnóstico Terapéutico del Hospital San Juan de Dios de La Serena.
El Consejo de Monumentos Nacionales ordenó “la conservación de tramos significativos de los muros existentes por las calles Anfión Muñoz, Arquitecto Benavente, Larraín Alcalde y Amunátegui; del volumen del acceso principal, del panóptico o cuerpo central cupular y del pabellón de celdas existentes”, indica el documento del organismo.
Por la Ex Cárcel de La Serena pasaron más de 3500 prisioneros políticos hasta diciembre del año 1977, entre ellos los 15 que fueron ejecutados por la Caravana de la Muerte.
De los centenares de denuncias recibidas por la Comisión “Valech”, se constató, que hubo presos políticos recluidos en ese lugar desde el 11 de septiembre de 1973 hasta inicios del año 1989.
Según los testimonios, numerosos prisioneros fueron incomunicados y trasladados en repetidas oportunidades a otros recintos para ser interrogados, especialmente a la Fiscalía Militar, la cual se encontraba en el regimiento militar y a recintos de la DINA durante 1974 a 1977, en estos traslados los detenidos iban engrillados y con la vista vendada. Además, las víctimas denunciaron que eran mantenidas recluidas en lugares denominados “los colectivos”, un espacio originalmente para 30 personas, donde fueron hacinados más de 100 prisioneros.